
Los días 24 y 27 de octubre celebramos en Bloxters un día con temática de Halloween, lleno de creatividad y aprendizaje. Fue un día divertido, en el que compartimos con los niños un mapa de estilo Obby con los pequeños, en el que combinamos el uso de la tecnología para niños con un poco de imaginación.
El objetivo de este taller fue que los pequeños continuaran explorando el entorno de Roblox Studio de una manera lúdica, en el que pudieran desarrollar el pensamiento lógico, por el lado de la programación, y la capacidad de crear. Y, por supuesto, que disfrutaran de una jornada divertida en el que trabajaran juntos y se divirtieran.
De jugadores a creadores: el primer paso en la programación de videojuegos
El día comenzó con un juego tipo Obby (obstacle course) ambientado en la temática de Halloween. El objetivo era simple, intentar completar el mapa propuesto por el profesor; esto permitió que se hagan una idea sobre el diseño de niveles dentro de Roblox, para que ellos luego puedan realizar algo parecido, pero con sus propias ideas.
Una vez que lo superaron, pasamos al otro reto: crear su propio mapa. Para ello, cada niño recibió una copia del archivo base del juego, pero vacío, para que de esa manera puedan desarrollar sin límite sus mapas.
Tecnología para niños: aprender creando
En esta segunda parte del taller, los niños pusieron en práctica todo lo aprendido en nuestras clases. Utilizaron las herramientas básicas de Roblox Studio, continuaron aplicando conocimientos ya vistos como los atajos de teclado, organizaron un espacio en 3D y, sobre todo, usaron toda su imaginación para crear mapas únicos que sus compañeros pudieran jugar.
Algunos alumnos crearon mapas trampas, otros construyeron escenarios con muchos fantasmas como obstáculos. Cada diseño fue diferente y cada uno de ellos agregaba elementos divertidos que los diferenciaban del resto.
Aprender haciendo: la esencia del método STEAM
En Bloxters School apostamos por un enfoque de enseñanza basado en el aprendizaje práctico, dentro del marco educativo STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas). En nuestros talleres y clases, los niños no solo aprenden conceptos, sino que los aplican para crear proyectos reales.
Este taller de Halloween fue un claro ejemplo: mientras diseñaban sus juegos, los alumnos trabajaron habilidades clave como la resolución de problemas, el pensamiento lógico, la colaboración y la expresión artística.
A través de la programación de videojuegos, logramos que los niños entiendan que la tecnología no es algo pasivo que solo se consume, sino una herramienta para crear y transformar ideas. Y eso es precisamente lo que hace que el aprendizaje sea significativo.
Programación y robótica: dos caminos que se complementan
Este taller estuvo enfocado en la programación de videojuegos, pero aún así aprovechamos para reflexionar sobre la comparativa con la robótica, otra de las áreas que trabajamos en la escuela.
Mientras que la robótica se enfoca en dar vida a dispositivos físicos como robots, la programación de videojuegos permite construir mundos digitales donde las reglas, los movimientos y las interacciones las decide el propio creador.
Las dos disciplinas comparten un mismo objetivo: fomentar el pensamiento computacional y la creatividad. Por eso, muchos de los conocimientos que los niños aplican en sus proyectos de robótica, como la lógica de programación o el control de eventos, también los ponen en práctica al desarrollar sus propios videojuegos.
Un espacio de colaboración y aprendizaje compartido
El taller finalizó con los niños probando los juegos creados por sus compañeros y el profesor. Fue el momento más divertido de todos, ya que no solo pudimos disfrutar y ver los mapas de todos, sino que se compartieron ideas, sugerencias y aprendieron unos de otros.
Eso es lo más importante para nosotros, poder crear espacios donde los niños aprendan juntos, se inspiren mutuamente y descubran que la tecnología, además de para jugar, también puede ser una forma de expresión y comunicación.